
Cuando naciste estaba fuera del pais terminando un trabajo para una empresa americana que me enviaba de un lado a otro del mundo. Me pagaban muy bien, y la verdad, necesitaba juntar algunos pesos para solventar tus primeros gastos. La clinica, los pañales, el pediatra, los conjuntitos de lana, los biberones, la cuna, luego el andador, en fin, una gastadera de dinero que nunca acababa. Pero lo hacia por vos, para que no te falta nada como a mi me falto. Cuando te bautizaron, una huelga de aerolineas en Peru impidio que llegara tiempo. Lamentablemente, llegue una semana tarde a tu primera cita con Dios. Cuando vi las fotos del bautismo, te note radiante, rosadito, sonriente, feliz como perro con dos colas. Y me pregunte: "Capaz no se dio cuenta que no estaba, total, aun es un bebe". Creciste y creciste, dia a dia, mes a mes, año tras año y aunque parezca una tremenda coincidencia, me perdi tus primeros pasos. Estaba presentando un trabajo en Buenos Aires, y durante esa epoca habia una recesion enorme. Tenia que cuidar el trabajo con uñas y dientes. Muchos colegas se quedaron en la calle. Por eso, no podia dejar de aceptar esa responsabilidad. Asi que viaje, me quede unas semanas y regrese cargado de regalos para vos. Un dia, para mi sorpresa, note que decias clarito "Papa". No imaginas que orgulloso me senti. Pasaron pocos años y cuando te compre tu primera pelota plastica preguntaste si podia enseñarte a jugar con ella. "Estoy con mucho trabajo", te respondi. Y recuerdo que haciendo gala de tu inocencia, corriste y le dijiste a tu mama: "Cuando sea grande, quiero ser importante como papa. Siempre ocupado, trabajando... quiero ser igualito a el". Corrio el tiempo y falte a todos tus momentos claves: concursos de padres e hijos en el colegio, tu primera comunion, la confirmacion, tu primera visita al dentista, la primera clase de natacion, tu operacion de apendice... y cuando me quise dar cuenta, estabas finalizando el bachillerato, Te veia crecer y mas te parecias a mi en la juventud. "Va ser igualito a mi", pense. Eras mi orgullo, Dios lo sabe.
Ingresaste solito a la universidad, conseguiste sin ayuda tu primer trabajo, egresaste y te convertiste en una gran profesional. Me acuerdo bien porque la noche que te graduaste, estaba en Miami presentando un importante proyecto para unos potenciales clientes.
Hoy te llame y me atendio tu esposa. Le pregunte si querian venir el fin de semana a casa, ya que desde que fallecio tu mama, me siento muy solo. Me conto que estabas en Colombia participando de una rueda de negocios y que ella estaba ocupada cuidando a Javiercito, porque habia pescado una gripe. Pero me prometio que cuando regreses de viaje te iba a dar mi mensaje. Y mientras se me partia el alma, pense: "Tenia razon, salio igualito a mi".
EN EL 2007, Invierta mas tiempo en sus hijos.
Pedro Cabrera Yegros
Consultor de Marketing & Comunicacion / Trainer Empresarial
cabrerapedro@yahoo.com
RELATO DE PEDRO CABRERA YEGROS, PUBLICADO EL 12 DE MAYO DE 1996 EN EL SUPLEMENTO EJECUTIVO DEL DIARIO MAYOR "EL DEBER".

3 comentarios:
No sólo con los hijos...hay qeu invertir tiempo con los demás, con los que comparten nuestra vida, con los que nos rodean, con los que nos cruzamos ese instante justo en que se recibe una sonrisa...
No somos NADA sin los demás. Tarde, a veces, lo comprendemos. Sólo el tiempo vivido para la compañia y el amor, nos hare ricos. Lo demás, es pura calderilla. No quiero nada que pueda comprar con el dinero. !Quiero ser rica!.
A los que amo, les dejaré el tiempo que dedico a amarles. Sólo eso. Y serán igualitos a mí, estoy convencida...
Un abrazo grande querida amiga. Y todo mi cariño.
La historia no está tan alejada de la realidad, es más...creo que se va convirtiendo en la realidad de muchas familias que vivimos en paises desarrollados donde el sueldo del marido no es suficiente y deben trabajar los dos para poder pagar la hipoteca, Auto, facturas de agua, luz, gas, teléfono fijo y celulares, ropa y de vez en cuando alguna escapada a un restaurante y ni el kliché "Tiempo de Calidad" que pasamos con los hijos es suficiente para llenar ese vacío de relación.
Extraño Bolivia por eso y por otras cosas cosas más...por que allí todavía se es libre de educar a los niños con total libertad de tiempo y espacio, la vida es mas lenta y barata y se educa con valores morales y normas de conducta. Todavía se dice buenos Días Señor o Buenas Noches Señora...en fin no se puede tener todo en la vida...no crees?
Bueno, justamente buscando información sobre mi padre (Pedro Cabrera Yegros) me encuentro con este blog, que gusto ver que a la gente le gustó ese aviso. Justamente hace unos días de visita a Buenos Aires me trajo un ejemplar de El Deber para que lo guarde.
Mi nombre es Mariano Cabrera Lanfranconi y me presento en tu blog Cristina. Al ver esta entrada simplemente quería garadecerte por subir este texto a tu blog y compartirlo con muchas personas en internet.
Un saludo desde Argentina y mucha suerte.
Publicar un comentario en la entrada